Sevilla, 17 de noviembre 2009

Aminetu Haidar, considerada la «Gandhi Saharaui» por su resistencia y lucha pacífica por la autodeterminación de su pueblo y la denuncia de la violenta y constante represión marroquí en el Sahara Occidental, fue expulsada en avión la mañana del sábado 14 de noviembre desde El Aaiún hacia Lanzarote, por la fuerza, sin documentos ni ninguna de sus pertenencias y después de casi 24 horas de aislamiento e interrogatorio. Había sido detenida el viernes cuando regresaba a su casa en El Aaiún tras de recibir en Nueva York el “Premio Coraje Civil 2009” de la Fundación Train. La defensora de Derechos Humanos iba acompañada de los periodistas españoles Pedro Barbadillo y Pedro Guillén (cámara), que también fueron retenidos bajo la acusación de grabar instalaciones militares del aeropuerto e interrogados durante siete horas, hechos que fueron denunciados por diferentes asociaciones de periodistas.

Después de denunciar a Marruecos por expulsión ilegal, a las autoridades españolas por secuestro al obligarla a entrar en el país en contra de su voluntad y sin documentación, e impedirle la salida, la noche del domingo empezó una huelga de hambre. Su salud, ya debilitada por las cárceles marroquíes y las torturas a las que fue sometida, que le han dejado importantes lesiones en la columna lumbar, corre un grave peligro. La úlcera sangrante que se le diagnosticó hace unos días en el madrileño Hospital de la Paz podría provocarle la muerte.

Madre de dos hijos, ha sido galardonada, entre otros, con el Premio de Derechos Humanos Robert F. Kennedy 2008, el austríaco Silver Rose Award 2007 y, un año antes, con el Premio de Derechos Humanos Juan María Bandrés. Fue nominada por el Parlamento Europeo para el Premio de Derechos Humanos Andrei Sakarov, ha sido candidata para el Premio Nobel de la Paz y Amnistía Internacional (EE.UU.) presentó su candidatura para el Premio Ginetta Sagan.

En 1987, con 21 años, fue una de las 700 personas detenidas por participar en un mitin que pedía el referéndum de autodeterminación. Permaneció «desaparecida» sin cargos ni juicio durante cuatro años, torturada junto a otras 17 mujeres saharauis. En 2005, la policía marroquí la volvió a detener y golpear tras su participación en una manifestación pacífica. Fue liberada después de 7 meses gracias a la presión internacional de organizaciones como Amnistía Internacional y el Parlamento Europeo. Desde entonces, Aminetu Haidar ha recorrido el mundo para denunciar la ocupación militar marroquí y la violación sistemática de derechos de la población saharaui y para abogar pacíficamente por el derecho de su pueblo a la autodeterminación.

Con esta concentración denunciamos la complicidad del gobierno español y el marroquí para tratar de acallar la resistencia pacífica del pueblo saharaui e impedir que la voz libre de Aminetu se oiga en su país, el Sahara Occidental.