Hoy llegan los primeros 80 niños saharauis a Sevilla, desde los campamentos de Tinduf (Argelia), donde han nacido refugiados y en el exilio, porque sus padres tuvieron que escapar de su país, el Sahara Occidental, ocupado por Marruecos por la fuerza y el engaño en 1975 después del abandono de España y la invasión marroquí, a través del golpe de efecto conocido como la «Marcha Verde» . 
Desde entonces el pueblo saharaui vive dividido entre la ocupación y colonización (causa de violación constante de los derechos humanos, torturas, secuestros, desapariciones) y el exilio y refugio en tierra argelina, país que para evitar el intento de exterminio por parte de Marruecos [1], dio la posibilidad a la población saharaui que consiguió escapar de las ciudades ocupadas de levantar unos campamentos, inicialmente temporales, que iban a ser desmantelados una vez se resolviera el conflicto.

Han pasado ya 36 años, durante los cuales al menos dos generaciones han nacido refugiadas en los campamentos de Tinduf, y todavía no se ha puesto un punto y final al conflicto. 

Por otra parte en los años 80 ha sido construido un muro de 2700 km, el Muro de la Vergüenza Marroquí, que separa el Sahara Occidental ocupado por Marruecos (las dos terceras partes del territorio más ricas, donde se encuentra el banco de pesca más importante de África, las minas de fosfato de Bucraa, y millones de euros de recursos naturales saqueados diariamente por el ocupante que se beneficia con la venta a multinacionales y gobiernos extranjeros, por su mayoría occidentales) de las zonas liberadas bajo el control del Frente POLISARIO. [2]

Ha sido instituida en 1991 una misión de NNUU ad hoc, la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental – MINURSO, que después de más de 20 años y billones de dólares de presupuesto [3], todavía ha sido incapaz de cumplir su tarea, o sea concretar un referéndum para que el pueblo saharaui elija por si mismo su forma de gobierno, derecho contemplado por las mismas Naciones Unidas desde 1945 [4]. 

Como parte del movimiento de solidaridad con el pueblo Saharaui hacemos un llamamiento a la Comunidad Internacional para que cumpla el derecho internacional, para que cese la complicidad y connivencia de los gobiernos occidentales con el reino Marroquí y modifiquen su estrategia política asumiendo la responsabilidad ética y moral de preservar la vida y la salud de las personas y no los intereses económicos derivados de la explotación de un país que en 2012 sigue viviendo en un estado colonial. 

Los niños y niñas saharauis vienen todos los años desde sus jaimas levantadas en el desierto más inhóspito de África, la hammada argelina [5], a recordarnos el incumplimiento de nuestros gobiernos, sus faltas y desintereses. Vienen a recordarnos que la libertad es una cuestión de voluntad política, de compromiso y valores. Y sobre todo, que es un derecho humano inalienable y fundamental. 
Este año también la solidaridad ha podido más que la crisis económica y cientos de familias sevillanas han elegido ese derecho a la libertad del pueblo saharaui, acogiendo en sus casas a los pequeños embajadores de su país, la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). 
Esperando a finales de junio, cuando lleguen a Sevilla los demás niños y niñas, damos las gracias a todas estas familias que apoyan la justicia y apostan por un mundo más justo y solidario, deseándole un feliz verano lleno de alegría y satisfacción

1 Se encuentran imágenes de la marcha verde y del exilio del pueblo saharaui en el prólogo del documental Tebraa. Retratos de Mujeres Saharauis, producido por la AAPSS en 2006. 

2 Para más información sobre el expolio de los recursos naturales en el Sahara Occidental y campañas de denuncia e incidencia política, se puede visitar la web del Observatorio Internacional de Recursos Naturales del Sahara Occidental www.wsrw.org 

3 El presupuesto aprobado para este año (1 de julio de 2011 – 30 de junio de 2012) es de $63.219.300, como está reflejado en la página web de la Misión http://www.un.org/es/peacekeeping/missions/minurso/facts.shtml

4 Véase el art. 73 de la Carta de Naciones Unidas del 26 de junio de 1945 y a la cual adhiere España entrando en la ONU en 1955, y la resolución 1541 aprobada en la Asamblea General de la ONU del 15 de diciembre de 1960.

5 En árabe حمادة hammāda, de hāmid هامد muerte, sin vida, extinguido.